Prensa Sensacionalista y Sectores Populares
domingo, 26 de octubre de 2008
Imperialismo Cultural
Por: Laura Orozco, Felipe Tello, Camilo Reyes y Tatiana Cardenas.
Imperialismo cultural
Se llama Imperialismo cultural a toda forma de imposición ideológica desarrollada a través de los medios de comunicación y otras formas de producción cultural a fin de establecer los valores de una sociedad dominante en una determinada sociedad periférica o dependiente.
Este nombre fue impuesto por una corriente crítica que tuvo un gran auge durante las décadas de 1960 y 1970 en Europa y América Latina. Fue la llamada "Teoría Crítica" o "Sociología Crítica-Ideológica" y nació de conceptos surgidos en la Escuela de Frankfurt. Esta corriente trataba de establecer una relación entre los esquemas de dominación económica globales, con el consumo de bienes culturales (principalmente productos de comunicación como programas de televisión, películas, obras literarias, etc. producidas en los países dominantes).
Esta corriente sostiene que los países ricos o altamente industrializados, no solo ejercían sus posiciones hegemónicas hacia las naciones en desarrollo en el plano económico, sino también en el cultural. El ejercicio de estas posiciones favorecía el consumo de productos culturales producidos en los países desarrollados, en los países en desarrollo, incluso por encima de las producciones locales.
Igualmente se sostiene que a través del consumo de estos productos se ejercen acciones de franco imperialismo cultural, en las que se trataba de exportar e imponer los valores y cultura de los países desarrollados, hacia los países receptores.
Imperialismo europeo
El imperialismo europeo está íntimamente relacionado con el de Estados Unidos. El imperialismo europeo se manifestó en la imposición de su cultura a sus antiguas colonias, siendo más profunda en el continente americano.
A los indígenas se les obligó adoptar la religión cristiana y el idioma de los conquistadores, teniendo igual suerte los negros secuestrados de África y llevados a América como esclavos.
Imperialismo norteamericano
En el caso de los Estados Unidos, el imperialismo cultural puede verse reflejado en lo impuesto por el cine de Hollywood, que intenta americanizar a las poblaciones de otros países por medio de fílmicas en donde prima la diversión al arte cinematográfico en sí. En dichas películas se muestran ideales de la cultura estadounidense, creando estereotipos en las culturas y forma de ser de las personas del resto de los países del mundo.
En otros medios de comunicación como la televisión o la música, la influencia estadounidense se expresa en que buena parte de los programas televisivos emitidos en el mundo son producidos en Estados Unidos. De igual forma, la música estadounidense en géneros como el rock y el pop es la más escuchada.
Herbert Shiller
Argumenta que en estados Unidos luego de la II Guerra mundial, surge un Nuevo imperio que reemplazará a los imperios coloniales sustentado en: fuerza económica y efectividad en comunicaciones. Igualmente dice que es un proceso dirigido por intereses comerciales, corporaciones transnacionales, caracterizado por estar basada en la electrónica ( en cuanto a la comunicación),teniendo un carácter estructurado hablando de interconexión de sistemas de comunicación con el poder.
También defiende que la globalización de la comunicación ha sido dirigida por los intereses comerciales de grandes corporaciones transnacionales con sede en los EEUU, con frecuencia actuando con intereses políticos y militares.
Sostiene que el sistema de radiodifusión es un sistema comercial dominado por las grandes redes creadas para obtener ingresos a través de la publicidad. Cuando los países desarrollados adoptan un sistema comercial de radiodifusión, también se implican en un proceso de transformación cultural y dependencia en la que los valores del consumismo predominan sobre las motivaciones tradicionales.
25 años después Schiller reconoce que su tesis no puede mantenerse en su forma original, aunque mantiene una visión demasiado uniforme de la cultura norteamericana. El imperialismo cultural americano se ha convertido en un predominio cultural de las corporaciones transnacionales.
Igualmente argumenta que en lugar de decir que el imperialismo norteamericano acaba con las culturas tradicionales, hay que observar que la globalización es sólo una serie de encuentros culturales a través de los cuales los valores, creencias y formas simbólicas de diferentes grupos se han impuesto unos a otros.
La asimilación de un programa no es una transmisión de sentido unidireccional sino un encuentro creativo entre ambos. Se ha demostrado que la recepción y apropiación de los productos mediáticos es un proceso social complejo en el que los individuos dan sentido activo a los mensajes, adoptando varias actitudes hacia ellos y utilizándolos de manera distinta en el transcurso de sus vidas cotidianas.
Podemos considerar pues, la cultura, desde un punto de vista estático, “como un conjunto de obras y actividades artísticas y estéticas”, presente en el imaginario de muchas personas y colectividades, como señalan J.M Barber y A.M. Ochoa Gautier.
Identidad cultural
También puede ser considerarla desde una perspectiva más abierta y dinámica, como una memoria colectiva que hace posible la comunicación entre los miembros de una colectividad históricamente ubicada y que crea entre ellos una comunidad de sentido.
Si atendemos a la primera definición de cultura, la globalización puede verse entonces como una amenaza, pues esta es un fenómeno de comunicación (y por tanto de intercambio) global desigual en el que el flujo de comunicaciones circula más en un sentido que en otro, concretamente desde el centro a la periferia, rompiendo sus connotaciones geoestructurales para instalarse dentro de cada sociedad, en forma de élites y minorías marginadas.
Ello supone que en base a la manera que hemos concebido de construir la cultura esa intensidad de comunicaciones en un sólo sentido, puede contaminar, mimetizar o hacer desaparecer la cultura receptora si ésta no establece medidas de protección contra el fenómeno.
Estas medidas proteccionistas son lo que se conoce como políticas Culturales, históricamente relacionadas con la intervención pública del Estado en el control político y económico “interesado” de las informaciones, ideas y expresiones. Pero existen otras dinámicas que movilizan a las culturas hacia la integración, aunque para entenderlas es necesario concebir la cultura y su construcción desde el punto de vista dinámico y adaptativo, viendo así el fenómeno de la globalización, no como una amenaza, sino como una posibilidad de romper con la exclusión, como una experiencia de interacción multidimensional.
Tomando así a la construcción cultural como una serie de factores de integración junto con los nuevos actores y formas de comunicación regional, municipal y comunitaria que ha traído la globalización, así como la puesta en escena de culturas autóctonas (como es el caso de las teleseries latinoamericanas) en las cadenas de TV globales).
Así pues, la multiculturalidad, no tiene que ver sólo con darle espacio a las culturas locales excluidas por el nacionalismo centralista y excluyente del centro hacia la periferia, y por las políticas neoliberales de las empresas del centro; tiene que ver también con comprender el modo en que relatos profundos de identidad y memoria se reciclan en el curso cambiante de las modalidades de comunicación.
Tomándose de ese modo, si las industrias comunicacionales son tomadas a cargo por unas políticas culturales capaces de asumir lo que los medios masivos tienen de, y hacen con, la cultura cotidiana de la gente, entonces la identidad cultural de los pueblos podrá seguir siendo narrada y construida en los nuevos relatos y géneros comunicativos.
Imperialismo cultural
Se llama Imperialismo cultural a toda forma de imposición ideológica desarrollada a través de los medios de comunicación y otras formas de producción cultural a fin de establecer los valores de una sociedad dominante en una determinada sociedad periférica o dependiente.
Este nombre fue impuesto por una corriente crítica que tuvo un gran auge durante las décadas de 1960 y 1970 en Europa y América Latina. Fue la llamada "Teoría Crítica" o "Sociología Crítica-Ideológica" y nació de conceptos surgidos en la Escuela de Frankfurt. Esta corriente trataba de establecer una relación entre los esquemas de dominación económica globales, con el consumo de bienes culturales (principalmente productos de comunicación como programas de televisión, películas, obras literarias, etc. producidas en los países dominantes).
Esta corriente sostiene que los países ricos o altamente industrializados, no solo ejercían sus posiciones hegemónicas hacia las naciones en desarrollo en el plano económico, sino también en el cultural. El ejercicio de estas posiciones favorecía el consumo de productos culturales producidos en los países desarrollados, en los países en desarrollo, incluso por encima de las producciones locales.
Igualmente se sostiene que a través del consumo de estos productos se ejercen acciones de franco imperialismo cultural, en las que se trataba de exportar e imponer los valores y cultura de los países desarrollados, hacia los países receptores.
Imperialismo europeo
El imperialismo europeo está íntimamente relacionado con el de Estados Unidos. El imperialismo europeo se manifestó en la imposición de su cultura a sus antiguas colonias, siendo más profunda en el continente americano.
A los indígenas se les obligó adoptar la religión cristiana y el idioma de los conquistadores, teniendo igual suerte los negros secuestrados de África y llevados a América como esclavos.
Imperialismo norteamericano
En el caso de los Estados Unidos, el imperialismo cultural puede verse reflejado en lo impuesto por el cine de Hollywood, que intenta americanizar a las poblaciones de otros países por medio de fílmicas en donde prima la diversión al arte cinematográfico en sí. En dichas películas se muestran ideales de la cultura estadounidense, creando estereotipos en las culturas y forma de ser de las personas del resto de los países del mundo.
En otros medios de comunicación como la televisión o la música, la influencia estadounidense se expresa en que buena parte de los programas televisivos emitidos en el mundo son producidos en Estados Unidos. De igual forma, la música estadounidense en géneros como el rock y el pop es la más escuchada.
Herbert Shiller
Argumenta que en estados Unidos luego de la II Guerra mundial, surge un Nuevo imperio que reemplazará a los imperios coloniales sustentado en: fuerza económica y efectividad en comunicaciones. Igualmente dice que es un proceso dirigido por intereses comerciales, corporaciones transnacionales, caracterizado por estar basada en la electrónica ( en cuanto a la comunicación),teniendo un carácter estructurado hablando de interconexión de sistemas de comunicación con el poder.
También defiende que la globalización de la comunicación ha sido dirigida por los intereses comerciales de grandes corporaciones transnacionales con sede en los EEUU, con frecuencia actuando con intereses políticos y militares.
Sostiene que el sistema de radiodifusión es un sistema comercial dominado por las grandes redes creadas para obtener ingresos a través de la publicidad. Cuando los países desarrollados adoptan un sistema comercial de radiodifusión, también se implican en un proceso de transformación cultural y dependencia en la que los valores del consumismo predominan sobre las motivaciones tradicionales.
25 años después Schiller reconoce que su tesis no puede mantenerse en su forma original, aunque mantiene una visión demasiado uniforme de la cultura norteamericana. El imperialismo cultural americano se ha convertido en un predominio cultural de las corporaciones transnacionales.
Igualmente argumenta que en lugar de decir que el imperialismo norteamericano acaba con las culturas tradicionales, hay que observar que la globalización es sólo una serie de encuentros culturales a través de los cuales los valores, creencias y formas simbólicas de diferentes grupos se han impuesto unos a otros.
La asimilación de un programa no es una transmisión de sentido unidireccional sino un encuentro creativo entre ambos. Se ha demostrado que la recepción y apropiación de los productos mediáticos es un proceso social complejo en el que los individuos dan sentido activo a los mensajes, adoptando varias actitudes hacia ellos y utilizándolos de manera distinta en el transcurso de sus vidas cotidianas.
Podemos considerar pues, la cultura, desde un punto de vista estático, “como un conjunto de obras y actividades artísticas y estéticas”, presente en el imaginario de muchas personas y colectividades, como señalan J.M Barber y A.M. Ochoa Gautier.
Identidad cultural
También puede ser considerarla desde una perspectiva más abierta y dinámica, como una memoria colectiva que hace posible la comunicación entre los miembros de una colectividad históricamente ubicada y que crea entre ellos una comunidad de sentido.
Si atendemos a la primera definición de cultura, la globalización puede verse entonces como una amenaza, pues esta es un fenómeno de comunicación (y por tanto de intercambio) global desigual en el que el flujo de comunicaciones circula más en un sentido que en otro, concretamente desde el centro a la periferia, rompiendo sus connotaciones geoestructurales para instalarse dentro de cada sociedad, en forma de élites y minorías marginadas.
Ello supone que en base a la manera que hemos concebido de construir la cultura esa intensidad de comunicaciones en un sólo sentido, puede contaminar, mimetizar o hacer desaparecer la cultura receptora si ésta no establece medidas de protección contra el fenómeno.
Estas medidas proteccionistas son lo que se conoce como políticas Culturales, históricamente relacionadas con la intervención pública del Estado en el control político y económico “interesado” de las informaciones, ideas y expresiones. Pero existen otras dinámicas que movilizan a las culturas hacia la integración, aunque para entenderlas es necesario concebir la cultura y su construcción desde el punto de vista dinámico y adaptativo, viendo así el fenómeno de la globalización, no como una amenaza, sino como una posibilidad de romper con la exclusión, como una experiencia de interacción multidimensional.
Tomando así a la construcción cultural como una serie de factores de integración junto con los nuevos actores y formas de comunicación regional, municipal y comunitaria que ha traído la globalización, así como la puesta en escena de culturas autóctonas (como es el caso de las teleseries latinoamericanas) en las cadenas de TV globales).
Así pues, la multiculturalidad, no tiene que ver sólo con darle espacio a las culturas locales excluidas por el nacionalismo centralista y excluyente del centro hacia la periferia, y por las políticas neoliberales de las empresas del centro; tiene que ver también con comprender el modo en que relatos profundos de identidad y memoria se reciclan en el curso cambiante de las modalidades de comunicación.
Tomándose de ese modo, si las industrias comunicacionales son tomadas a cargo por unas políticas culturales capaces de asumir lo que los medios masivos tienen de, y hacen con, la cultura cotidiana de la gente, entonces la identidad cultural de los pueblos podrá seguir siendo narrada y construida en los nuevos relatos y géneros comunicativos.
sábado, 25 de octubre de 2008
Sociedad de la Información
por: VICTORIA ACERO, ALEJANDRA REALES y JESENIA RODRIGUEZ
El objetivo principal de M.Castell en el primer volumen de su libro “la era de la información es centrarse en la dimensión sociológica del cambio tecnológico: efectos sociales de las tecnologías de la información. Para ello, en este primer capítulo, nos muestra los principios y avances de las nuevas tecnologías, donde la información será la materia prima sobre la que actúan las tecnologías.
Define tecnología como “el uso del conocimiento científico para especificar modos de hacer cosas de manera reproducible”. Dentro del campo de la información destaca cuatro áreas:
• La microelectrónica
• La informática
• Las telecomunicaciones/televisión/radio y optoelectrónica
• Ingeniería genética
Las cuatro formarán el núcleo de tecnologías de la información, durante las últimas décadas del s.xx; creando un campo tecnológico donde la información se genera, almacena, recobra, y transmite.
Pone en relación esta revolución con la revolución industrial del siglo XVIII, ya que ambas se caracterizan por su capacidad de penetración en todos los dominios de la actividad humana, convirtiéndose en la base de dichas actividades que se orientarán hacia el progreso.
En este punto, considera que la innovación tecnológica no es un acontecimiento aislado, sino que, se produce por acumulación y depende de las condiciones específicas de cada sociedad. Como antecedentes, nos señala dos revoluciones tecnológicas, que allanaron el camino:
• I Revolución Industrial: con la máquina de vapor.
• II Revolución Industrial: con la aparición de la electricidad
Ambas, descubrieron en las redes sociales y económicas y fueron base para una revolución tecnológica de la información, que se caracteriza por una expansión de la mente humana.
Podemos marcar una secuencia histórica de la revolución de la tecnológica de la información: partiendo de los avances tecnológicos en el campo de la electrónica acontecidos en la II Guerra Mundial y posteriormente, aparece el primer ordenador programable y el transistor.
Tanto el transistor como el ordenador programable dan lugar al nacimiento de la microelectrónica, que será el núcleo de la revolución de la tecnología de la información del siglo xx (aunque en los 70 no se difundieron estas nuevas tecnologías).
La microelectrónica encuentra sus raíces con la invención del transistor (1947), que hizo posible procesar impulsos eléctricos más rápidamente en un modo binario a través de pequeños dispositivos de procesamiento: el chip. Su producción se aceleró con la invención del circuito integrado (1957); y con el microprocesador (1971), es el ordenador en un chip.
La capacidad de procesar información podía instalarse en todas partes: la microelectrónica se difundió a todas las máquinas.
Los ordenadores también fueron concebidos en la II Guerra Mundial, pero hasta 1946 no aparece el primer ordenador con fines generales (antes eran exclusivamente instrumentos militares). Pero fue con el microprocesador de 1971 cuando el tamaño de los ordenadores se reduce y comienza su comercialización exitosa, que irá creciendo exponencialmente desde el Apple I, pasando el P.C., o el software, hasta la posibilidad de añadir memoria y capacidad de procesamiento de datos centralizado con el ordenador interactivo en red.
Las telecomunicaciones se revolucionan gracias a la combinación de las tecnologías “nodo” (selectores de rutas electrónicos), y los “nuevos enlaces” (tecnologías de la transmisión). Sumado a los avances en optoelectrónica (fibras ópticas y transmisión por láser) que amplían la capacidad de transmisión. Junto con la aparición de la telefonía celular comercializada con gran éxito a finales de los 90, se establecen en nuestros días una variedad de tecnologías de transmisión de gran alcance que posibilitan una red de comunicación abierta a gran número de nuevos empleos y a un nuevo modo de vida.
La suma de las tecnologías electrónicas, anteriormente comentadas (la microelectrónica, los ordenadores y las telecomunicaciones), dentro del campo de la comunicación interactiva llevará a la creación de Internet, que hasta el momento se considera como el medio tecnológico más revolucionario de la era de la información.
El comienzo de Internet, se encuentra ligado a los fines de estrategia de uso militar, con la tecnología digital se consiguió crear una red capaz de comunicar nodos sin necesidad de apoyarse en centros de control, y su uso pasa a manos de universidades norteamericanas, esta sería la primer red a la que se llamó ARPANET, la creación de redes durante los 80 pasaron a llamarse Arpa-Internet. Diversas presiones comerciales, crearon redes corporativas privadas, que abrió el camino para la privatización de Internet, y desde aquí una acelerada carrera que llevó hasta la conexión de redes a gran escala y su difusión posible en cualquier lugar donde existieran redes telefónicas y ordenadores equipados con modems.
De esta revolución tecnológica podemos destacar como característica principal la aplicación de conocimiento en un círculo de retroalimentación acumulativa, donde el hombre se puede convertir en usuario y creador a un mismo tiempo. Esto nos índica la creación de un estrecho hilo conductor entre los procesos sociales de creación y manipulación de símbolos, lo que es la cultura que se genera en una sociedad; y la capacidad de producir y distribuir bienes y servicios, lo que serían las fuerzas productivas.
En este punto, la mente humana se va a convertir en una fuerza productiva directa y no en un elemento del sistema de producción. El papel social del hombre se reformula, ya no es solo, un elemento de la cadena de producción, sino que va a ser capaz de producir por él mismo, esto da un giro completo a la vida social conocida hasta ahora..
También hay que destacar que esta tecnología de la información no lleva de igual forma a todas las áreas del mundo, ya que su difusión es selectiva y por lo tanto crea desigualdad social, no solo en términos mundiales, sociedades donde existe un desfase de desarrollo no cuentan con la base tecnológica necesaria, ni con la infraestructura correspondiente para avanzar en esta revolución; sino que, también podemos hablar en términos más reducidos dentro de una misma sociedad desarrollada, donde la difusión de estas nuevas tecnologías es conocida, pero no al alcance de todos.
El uso de nuevas tecnologías da prestigio social, por lo que nos encontramos en un terreno peligroso, encaminado al consumo de las mismas, y donde es importante plantearnos si, es realmente la sociedad quién demanda estas tecnologías.
En un principio, no sería la sociedad en sí, ya que se encuentra habituada en sociedades desarrolladas a un estado de bienestar, donde sus necesidades son cubiertas, pero es el nuevo mercado tecnológico, el que hace aparecer nuevas demandas que realmente en un principio no surgen del hombre.
Un ejemplo muy claro es el de los teléfonos móviles: en un principio la gran mayoría de la población no necesitaba encontrarse localizado, ni comunicado en todo momento del día, sin embargo la difusión de móviles y su gran éxito de comercialización es algo totalmente factible, que en mi opinión nace de la imposición del mercado de la posibilidad de estar comunicados telefónicamente en cualquier momento, de ahí, diversas aplicaciones desde las laborales al ocio.
Lo que si, que es cierto, es que si hoy ya nos hemos acostumbrado a llevar un móvil en el bolsillo, hasta el punto que sin él, sentimos que nos falta algo, la dependencia de las siguientes generaciones que nacen no sólo en la era de los móviles, sino también de Internet, y de altas tecnologías; llevaran a la reformulación de la sociedad en una nueva, donde las redes de comunicación, como dice Castells, serán el tejido de nuestra vida.
Contexto social y cambio tecnológico
Manuel Castells, profesor de investigación de sociología en Barcelona, miembro de academias científicas como la europea, del alto comité de expertos de la sociedad de la información, profesor de la Escuela de Altos Estudios en ciencias sociales de París, en su libro “La era de la información – economía sociedad y cultura”, referente al capítulo 1 llamado: La revolución de la tecnología de la información, y bajo el subtitulo: El contexto social y las dinámicas del cambio tecnológico, se pregunta: “¿ por qué los descubrimientos sobre las nuevas tecnologías de la información se agruparon en los años setenta y en su mayor parte en los Estados Unidos?”, y ¿ se contesta: “ resultaría tentador relacionar de forma directa la formación de este paradigma tecnológico con las características de su contexto social.
En particular, si recordamos que a mediados de la década de los años setenta los Estados Unidos y el mundo occidental se vieron sacudidos por una importante crisis económica, estimulada ( pero no causada), por los choques petroleros de 1973-1974. Una crisis que impulsó la espectacular reestructuración del sistema capitalista a escala global, induciendo en realidad un nuevo modelo de acumulación en discontinuidad histórica con el capitalismo posterior a la segunda guerra mundial...”.
Esta respuesta referente a la crisis petrolera causada porque había mucha demanda y poca producción, además, por las guerras entre los países productores
de la década del setenta, en el siglo xx, es decir hace 38 años, que llevó las economías occidentales casi a la bancarrota, nos lleva a la conclusión de que la historia se repite en una economía globalizada originada por el sistema hipotecario de EE.UU., y los precios del crudo que mantienen altibajos o volatilidades que conmueven al mundo moderno.
Pero en lo que respecta al tema central que nos ocupa, según el escritor señala: “Si bien existe una coincidencia histórica entre el agrupamiento de nuevas tecnologías y la crisis económica de los años setenta, su sincronización es demasiado exacta, el “ajuste tecnológico” habría sido demasiado rápido, demasiado mecánico, cuando sabemos de las lecciones de la Revolución Industrial y otros procesos históricos de cambio tecnológico que las sendas económica, industrial y tecnológica, aunque se relacionan, se mueven con lentitud y adecuan su interacción de forma imperfecta”.
Esto es, que la crisis económica y financiera de la década del 73 al 80, atrasó notoriamente no solo el crecimiento de los países sino la tecnología que venía desarrollándose, hasta entonces, aceleradamente.
Castells, analiza las consecuencias nefastas de la crisis petrolera de entonces, pero a la vez deja entrever un hecho positivo, causado por la guerra fría: las dos potencias, Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Soviéticas, en su orden democracia y comunismo, continuaron con mayor ímpetu la competencia político-científica, desarrollando la era espacial, armas atómicas, la tecnología informática, perfeccionamiento de elementos como microprocesadores, microordenadores, microcircuitos, transistores, etc. Como si se buscara recuperar el tiempo perdido de la década de los 70s.
El autor, con razón, sostiene que la acumulación de planes tecnológicos represados, dio pie a un afán nervioso de realizar todo aquellos diseñados para librar la batalla política que en definitiva sirvió a la humanidad para su superación y mejor bienestar.
Los diseños, construcción y perfeccionamiento tecnológico, corrió en ambas potencias por cuenta de los ejércitos de cada país, principalmente, con aportes de científicos especialmente adiestrados para producir la gran revolución en distintos campos científicos.
Las empresas comerciales especializadas aprovecharon las transformaciones logradas para respaldar su uso y expansión como señala Castells: “El movimiento impulsado por las empresas hacia la desregulación y liberalización en la década de 1980 fue concluyente para la reorganización y el crecimiento de las telecomunicaciones, de modo más notable tras el despojo de ATT. A su vez, la disponibilidad de nuevas redes de telecomunicaciones y sistemas de información puso los conocimientos para la integración global de los mercados financieros y la articulación segmentada de la producción y el comercio de todo el mundo”.
Poco a poco las tecnologías en los distintos campos científicos se actualizan, gracias a nuevas investigaciones que aprovechando los medios desarrollados permiten su perfeccionamiento.
Cada día trae su afán, y cada día la ciencia avanza. Nosotros permanecemos expectantes para utilizarla, conforme a las necesidades del ser humano que las requiere para comunicarse, investigar, obtener salud entre otras cosas.
El paradigma de la tecnología de la información.
Un paradigma tecnoeconómico es un grupo de innovaciones técnicas, organizativas y gerenciales interrelacionadas, cuyas ventajas se van a encontrar no solo una nueva escala de productos sino en su mayoría en la dinámica del coste respectivo de todos los posibles insumos (input) para la producción.
La primera característica del nuevo paradigma es que la información es su materia prima: son tecnologías para actuar sobre la información, no solo información para actuar sobre la tecnología, como lo era el caso en las revoluciones tecnológicas previas.
El segundo rasgo hace referencia a la capacidad de la penetración de los efectos de las nuevas tecnologías. Puesto que la información es una parte integral de toda actividad humana, todos los procesos de nuestra existencia individual y colectiva están directamente moldeados por el nuevo medio tecnológico.
La tercera característica alude a la lógica de interconexión de todos los sistema o conjunto de relaciones que utilizan estas nuevas tecnologías de la complejidad. La morfología de red parece estar bien adaptada para una complejidad de interacción creciente y para pautas de desarrollo impredecible que surgen del poder creativo de esa interacción.
El cuarto lugar y relacionado con la interacción, aunque es un rasgo claramente diferente. El paradigma de la tecnología de la información se basa en la flexibilidad.
No solo los procesos son reversibles sino que pueden modificarse las organizaciones y las instituciones e incluso alterarse de forma fundamental mediante la reordenación de sus componentes.
Una quinta características de esta revolución tecnológica es la convergencia creciente de tecnologías específicas en un sistema altamente integrado, dentro de la cual las antiguas trayectorias tecnológicas separadas se vuelven prácticamente indistinguibles
Las telecomunicaciones son ahora solo una forma de procesar información; las tecnologías de transmisión y enlace están al mismo tiempo cada vez más diversificadas e integradas en la misma red, operada por los ordenadores.
Bibliografía
CASTELLS, Manuel. La Era de la Información- Economía sociedad y cultura. La Sociedad Red. Volumen 1.
El objetivo principal de M.Castell en el primer volumen de su libro “la era de la información es centrarse en la dimensión sociológica del cambio tecnológico: efectos sociales de las tecnologías de la información. Para ello, en este primer capítulo, nos muestra los principios y avances de las nuevas tecnologías, donde la información será la materia prima sobre la que actúan las tecnologías.
Define tecnología como “el uso del conocimiento científico para especificar modos de hacer cosas de manera reproducible”. Dentro del campo de la información destaca cuatro áreas:
• La microelectrónica
• La informática
• Las telecomunicaciones/televisión/radio y optoelectrónica
• Ingeniería genética
Las cuatro formarán el núcleo de tecnologías de la información, durante las últimas décadas del s.xx; creando un campo tecnológico donde la información se genera, almacena, recobra, y transmite.
Pone en relación esta revolución con la revolución industrial del siglo XVIII, ya que ambas se caracterizan por su capacidad de penetración en todos los dominios de la actividad humana, convirtiéndose en la base de dichas actividades que se orientarán hacia el progreso.
En este punto, considera que la innovación tecnológica no es un acontecimiento aislado, sino que, se produce por acumulación y depende de las condiciones específicas de cada sociedad. Como antecedentes, nos señala dos revoluciones tecnológicas, que allanaron el camino:
• I Revolución Industrial: con la máquina de vapor.
• II Revolución Industrial: con la aparición de la electricidad
Ambas, descubrieron en las redes sociales y económicas y fueron base para una revolución tecnológica de la información, que se caracteriza por una expansión de la mente humana.
Podemos marcar una secuencia histórica de la revolución de la tecnológica de la información: partiendo de los avances tecnológicos en el campo de la electrónica acontecidos en la II Guerra Mundial y posteriormente, aparece el primer ordenador programable y el transistor.
Tanto el transistor como el ordenador programable dan lugar al nacimiento de la microelectrónica, que será el núcleo de la revolución de la tecnología de la información del siglo xx (aunque en los 70 no se difundieron estas nuevas tecnologías).
La microelectrónica encuentra sus raíces con la invención del transistor (1947), que hizo posible procesar impulsos eléctricos más rápidamente en un modo binario a través de pequeños dispositivos de procesamiento: el chip. Su producción se aceleró con la invención del circuito integrado (1957); y con el microprocesador (1971), es el ordenador en un chip.
La capacidad de procesar información podía instalarse en todas partes: la microelectrónica se difundió a todas las máquinas.
Los ordenadores también fueron concebidos en la II Guerra Mundial, pero hasta 1946 no aparece el primer ordenador con fines generales (antes eran exclusivamente instrumentos militares). Pero fue con el microprocesador de 1971 cuando el tamaño de los ordenadores se reduce y comienza su comercialización exitosa, que irá creciendo exponencialmente desde el Apple I, pasando el P.C., o el software, hasta la posibilidad de añadir memoria y capacidad de procesamiento de datos centralizado con el ordenador interactivo en red.
Las telecomunicaciones se revolucionan gracias a la combinación de las tecnologías “nodo” (selectores de rutas electrónicos), y los “nuevos enlaces” (tecnologías de la transmisión). Sumado a los avances en optoelectrónica (fibras ópticas y transmisión por láser) que amplían la capacidad de transmisión. Junto con la aparición de la telefonía celular comercializada con gran éxito a finales de los 90, se establecen en nuestros días una variedad de tecnologías de transmisión de gran alcance que posibilitan una red de comunicación abierta a gran número de nuevos empleos y a un nuevo modo de vida.
La suma de las tecnologías electrónicas, anteriormente comentadas (la microelectrónica, los ordenadores y las telecomunicaciones), dentro del campo de la comunicación interactiva llevará a la creación de Internet, que hasta el momento se considera como el medio tecnológico más revolucionario de la era de la información.
El comienzo de Internet, se encuentra ligado a los fines de estrategia de uso militar, con la tecnología digital se consiguió crear una red capaz de comunicar nodos sin necesidad de apoyarse en centros de control, y su uso pasa a manos de universidades norteamericanas, esta sería la primer red a la que se llamó ARPANET, la creación de redes durante los 80 pasaron a llamarse Arpa-Internet. Diversas presiones comerciales, crearon redes corporativas privadas, que abrió el camino para la privatización de Internet, y desde aquí una acelerada carrera que llevó hasta la conexión de redes a gran escala y su difusión posible en cualquier lugar donde existieran redes telefónicas y ordenadores equipados con modems.
De esta revolución tecnológica podemos destacar como característica principal la aplicación de conocimiento en un círculo de retroalimentación acumulativa, donde el hombre se puede convertir en usuario y creador a un mismo tiempo. Esto nos índica la creación de un estrecho hilo conductor entre los procesos sociales de creación y manipulación de símbolos, lo que es la cultura que se genera en una sociedad; y la capacidad de producir y distribuir bienes y servicios, lo que serían las fuerzas productivas.
En este punto, la mente humana se va a convertir en una fuerza productiva directa y no en un elemento del sistema de producción. El papel social del hombre se reformula, ya no es solo, un elemento de la cadena de producción, sino que va a ser capaz de producir por él mismo, esto da un giro completo a la vida social conocida hasta ahora..
También hay que destacar que esta tecnología de la información no lleva de igual forma a todas las áreas del mundo, ya que su difusión es selectiva y por lo tanto crea desigualdad social, no solo en términos mundiales, sociedades donde existe un desfase de desarrollo no cuentan con la base tecnológica necesaria, ni con la infraestructura correspondiente para avanzar en esta revolución; sino que, también podemos hablar en términos más reducidos dentro de una misma sociedad desarrollada, donde la difusión de estas nuevas tecnologías es conocida, pero no al alcance de todos.
El uso de nuevas tecnologías da prestigio social, por lo que nos encontramos en un terreno peligroso, encaminado al consumo de las mismas, y donde es importante plantearnos si, es realmente la sociedad quién demanda estas tecnologías.
En un principio, no sería la sociedad en sí, ya que se encuentra habituada en sociedades desarrolladas a un estado de bienestar, donde sus necesidades son cubiertas, pero es el nuevo mercado tecnológico, el que hace aparecer nuevas demandas que realmente en un principio no surgen del hombre.
Un ejemplo muy claro es el de los teléfonos móviles: en un principio la gran mayoría de la población no necesitaba encontrarse localizado, ni comunicado en todo momento del día, sin embargo la difusión de móviles y su gran éxito de comercialización es algo totalmente factible, que en mi opinión nace de la imposición del mercado de la posibilidad de estar comunicados telefónicamente en cualquier momento, de ahí, diversas aplicaciones desde las laborales al ocio.
Lo que si, que es cierto, es que si hoy ya nos hemos acostumbrado a llevar un móvil en el bolsillo, hasta el punto que sin él, sentimos que nos falta algo, la dependencia de las siguientes generaciones que nacen no sólo en la era de los móviles, sino también de Internet, y de altas tecnologías; llevaran a la reformulación de la sociedad en una nueva, donde las redes de comunicación, como dice Castells, serán el tejido de nuestra vida.
Contexto social y cambio tecnológico
Manuel Castells, profesor de investigación de sociología en Barcelona, miembro de academias científicas como la europea, del alto comité de expertos de la sociedad de la información, profesor de la Escuela de Altos Estudios en ciencias sociales de París, en su libro “La era de la información – economía sociedad y cultura”, referente al capítulo 1 llamado: La revolución de la tecnología de la información, y bajo el subtitulo: El contexto social y las dinámicas del cambio tecnológico, se pregunta: “¿ por qué los descubrimientos sobre las nuevas tecnologías de la información se agruparon en los años setenta y en su mayor parte en los Estados Unidos?”, y ¿ se contesta: “ resultaría tentador relacionar de forma directa la formación de este paradigma tecnológico con las características de su contexto social.
En particular, si recordamos que a mediados de la década de los años setenta los Estados Unidos y el mundo occidental se vieron sacudidos por una importante crisis económica, estimulada ( pero no causada), por los choques petroleros de 1973-1974. Una crisis que impulsó la espectacular reestructuración del sistema capitalista a escala global, induciendo en realidad un nuevo modelo de acumulación en discontinuidad histórica con el capitalismo posterior a la segunda guerra mundial...”.
Esta respuesta referente a la crisis petrolera causada porque había mucha demanda y poca producción, además, por las guerras entre los países productores
de la década del setenta, en el siglo xx, es decir hace 38 años, que llevó las economías occidentales casi a la bancarrota, nos lleva a la conclusión de que la historia se repite en una economía globalizada originada por el sistema hipotecario de EE.UU., y los precios del crudo que mantienen altibajos o volatilidades que conmueven al mundo moderno.
Pero en lo que respecta al tema central que nos ocupa, según el escritor señala: “Si bien existe una coincidencia histórica entre el agrupamiento de nuevas tecnologías y la crisis económica de los años setenta, su sincronización es demasiado exacta, el “ajuste tecnológico” habría sido demasiado rápido, demasiado mecánico, cuando sabemos de las lecciones de la Revolución Industrial y otros procesos históricos de cambio tecnológico que las sendas económica, industrial y tecnológica, aunque se relacionan, se mueven con lentitud y adecuan su interacción de forma imperfecta”.
Esto es, que la crisis económica y financiera de la década del 73 al 80, atrasó notoriamente no solo el crecimiento de los países sino la tecnología que venía desarrollándose, hasta entonces, aceleradamente.
Castells, analiza las consecuencias nefastas de la crisis petrolera de entonces, pero a la vez deja entrever un hecho positivo, causado por la guerra fría: las dos potencias, Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Soviéticas, en su orden democracia y comunismo, continuaron con mayor ímpetu la competencia político-científica, desarrollando la era espacial, armas atómicas, la tecnología informática, perfeccionamiento de elementos como microprocesadores, microordenadores, microcircuitos, transistores, etc. Como si se buscara recuperar el tiempo perdido de la década de los 70s.
El autor, con razón, sostiene que la acumulación de planes tecnológicos represados, dio pie a un afán nervioso de realizar todo aquellos diseñados para librar la batalla política que en definitiva sirvió a la humanidad para su superación y mejor bienestar.
Los diseños, construcción y perfeccionamiento tecnológico, corrió en ambas potencias por cuenta de los ejércitos de cada país, principalmente, con aportes de científicos especialmente adiestrados para producir la gran revolución en distintos campos científicos.
Las empresas comerciales especializadas aprovecharon las transformaciones logradas para respaldar su uso y expansión como señala Castells: “El movimiento impulsado por las empresas hacia la desregulación y liberalización en la década de 1980 fue concluyente para la reorganización y el crecimiento de las telecomunicaciones, de modo más notable tras el despojo de ATT. A su vez, la disponibilidad de nuevas redes de telecomunicaciones y sistemas de información puso los conocimientos para la integración global de los mercados financieros y la articulación segmentada de la producción y el comercio de todo el mundo”.
Poco a poco las tecnologías en los distintos campos científicos se actualizan, gracias a nuevas investigaciones que aprovechando los medios desarrollados permiten su perfeccionamiento.
Cada día trae su afán, y cada día la ciencia avanza. Nosotros permanecemos expectantes para utilizarla, conforme a las necesidades del ser humano que las requiere para comunicarse, investigar, obtener salud entre otras cosas.
El paradigma de la tecnología de la información.
Un paradigma tecnoeconómico es un grupo de innovaciones técnicas, organizativas y gerenciales interrelacionadas, cuyas ventajas se van a encontrar no solo una nueva escala de productos sino en su mayoría en la dinámica del coste respectivo de todos los posibles insumos (input) para la producción.
La primera característica del nuevo paradigma es que la información es su materia prima: son tecnologías para actuar sobre la información, no solo información para actuar sobre la tecnología, como lo era el caso en las revoluciones tecnológicas previas.
El segundo rasgo hace referencia a la capacidad de la penetración de los efectos de las nuevas tecnologías. Puesto que la información es una parte integral de toda actividad humana, todos los procesos de nuestra existencia individual y colectiva están directamente moldeados por el nuevo medio tecnológico.
La tercera característica alude a la lógica de interconexión de todos los sistema o conjunto de relaciones que utilizan estas nuevas tecnologías de la complejidad. La morfología de red parece estar bien adaptada para una complejidad de interacción creciente y para pautas de desarrollo impredecible que surgen del poder creativo de esa interacción.
El cuarto lugar y relacionado con la interacción, aunque es un rasgo claramente diferente. El paradigma de la tecnología de la información se basa en la flexibilidad.
No solo los procesos son reversibles sino que pueden modificarse las organizaciones y las instituciones e incluso alterarse de forma fundamental mediante la reordenación de sus componentes.
Una quinta características de esta revolución tecnológica es la convergencia creciente de tecnologías específicas en un sistema altamente integrado, dentro de la cual las antiguas trayectorias tecnológicas separadas se vuelven prácticamente indistinguibles
Las telecomunicaciones son ahora solo una forma de procesar información; las tecnologías de transmisión y enlace están al mismo tiempo cada vez más diversificadas e integradas en la misma red, operada por los ordenadores.
Bibliografía
CASTELLS, Manuel. La Era de la Información- Economía sociedad y cultura. La Sociedad Red. Volumen 1.
Interculturalidad
Por: DEISY ANGEL, DIANA MINA y MARIO BELLO
La interculturalidad se refiere a la interacción entre culturas, de una forma respetuosa, horizontal y sinérgica, donde se concibe que ningún grupo cultural está por encima del otro, favoreciendo en todo momento la integración y convivencia de ambas partes.
En las relaciones interculturales se establece una relación basada en el respeto a la diversidad y el enriquecimiento mutuo; sin embargo no es un proceso exento de conflictos, estos se resuelven mediante el respeto, el dialogo, la escucha mutua, la concertación y la sinergia.
Concepto
Por supuesto, la interculturalidad está sujeta a variables como: diversidad, definición del concepto de cultura, obstáculos comunicativos como la lengua, políticas poco integristas de los Estados, jerarquizaciones sociales marcadas, sistemas económicos exclusionistas, etc. Es decir que la interculturalidad se ha utilizado para la investigación en problemas comunicativos entre personas de diferentes culturas y en la discriminación de etnias, principalmente.
Otros ámbitos de los estudios interculturales son aplicados en el ámbito de la educación, los estudios de mercado y su aplicación en el diseño de políticas en Salud. Según Almaguer, Vargas y Garcia (2007), la interculturalidad del siglo XXI tiene referentes precisos en los modelos de comunicación mediada en los Estados Unidos en la década de los 50´s, los modelos de comunicación intercultural y migración en España y la integración Europea, cuyo prinicipal teórico es Miquel Rodrigo Alsina, investigador de la comunicación en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Otro elemento presente en los modelos y los procesos de gestión intercultural, son los procesos de gestión autonómica de los pueblos indígenas en Nicaragüa de la Costa Atlántica, la lucha de los pueblos Mapuches en Chile y las poblaciones indígenas en Bolivia, que bajo un enfoque intercultural autonómico han sido plantedos por estudiosas como Myrna Cunninham y Alta Hooker. Según el sociólogo y antropólogo Tomás R. Austin Millán "La interculturalidad se refiere a la interacción comunicativa que se produce entre dos o más grupos humanos de diferente cultura.
Interculturalidad interpersonal
También podemos hablar de interculturalidad interpersonal, que es la que sucede en un contacto directo entre personas de diferentes culturas y de interculturalidad mediada, que es aquella que se realiza a través de algún medio electrónico como la radio, la televisión o internet. Para Alsina, "La comunicación intercultural es un ámbito privilegiado para resaltar las interrelaciones entre la comunicación interpersonal y la mediada".
Evolución histórica
Muchas personas luchan por borrar las fronteras de las naciones, de las lenguas, de las discriminaciones raciales o culturales y por otro lado, muchas otras personas luchan por marcar esas diferencias con guerras y políticas económicas en desigualdad de condiciones.
Objetivos
Razón por la cual la interculturalidad es hoy más importante que nunca, para enriquecernos, para crecer, para unirnos cooperativamente, para ser más flexibles, tolerantes y eficaces en nuestra comunicación y por ende, en nuestra relación con otros, y finalmente, y lo más importante, para liberarnos del miedo a lo diferente, a lo sencillamente desconocido.
Citas
Fragmentos de texto extraídos del artículo "La comunicación intercultural" de Miquel Rodrigo Alsina:
Toda cultura es básicamente pluricultural. Es decir, se ha ido formando, y se sigue formando, a partir de los contactos entre distintas comunidades de vidas que aportan sus modos de pensar, sentir y actuar.
Evidentemente los intercambios culturales no tendrán todos las mismas características y efectos. Pero es a partir de estos contactos que se produce el mestizaje cultural, la hibridación cultural...
- Una cultura no evoluciona si no es a través del contacto con otras culturas. Pero los contactos entre culturas pueden tener características muy diversas. En la actualidad se apuesta por la interculturalidad que supone una relación respetuosa entre culturas.
- Mientras que el concepto "pluricultural" sirve para caracterizar una situación, la interculturalidad describe una relación entre culturas. Aunque, de hecho, hablar de relación intercultural es una redundancia, quizás necesaria, porque la interculturalidad implica, por definición, interacción.
- No hay culturas mejores y ni peores. Evidentemente cada cultura puede tener formas de pensar, sentir y actuar en las que determinados grupos se encuentren en una situación de discriminación.
Pero si aceptamos que no hay una jerarquía entre las culturas estaremos postulando el principio ético que considera que todas las culturas son igualmente dignas y merecedoras de respeto. Esto significa, también, que la única forma de comprender correctamente a las culturas es interpretar sus manifestaciones de acuerdo con sus propios criterios culturales.
Aunque esto no debe suponer eliminar nuestro juicio crítico, pero si que supone inicialmente dejarlo en suspenso hasta que no hayamos entendido la complejidad simbólica de muchas de las prácticas culturales.
Se trata de intentar moderar un inevitable etnocentrismo que lleva a interpretar las prácticas culturales ajenas a partir de los criterios de la cultura del -la persona- interpretante.
Actitudes
La interculturalidad se consigue a través de tres actitudes básicas:
• Visión dinámica de las culturas
• Considerando que las relaciones cotidianas se producen a través de la comunicación.
• Construcción de una amplia ciudadanía, sólo aceptada con la igualdad de derechos como ciudadanos..
Etapas
El enfoque intercultural tiene tres etapas:
• Negociación: es la simbiosis. Compresiones y avenencias necesarias para evitar la confrontación
• Penetración: salirse del lugar de uno, para tomar el punto de vista del otro.
• Descentralización: perspectiva en la que nos alejamos de uno mismo, a través de una reflexión de sí mismo.
COMUNCICACIONINTERCULTURAL
Es una combinación de diferentes disciplinas. Entre estas se incluyen la antropología, los estudios culturales, la psicología y la comunicación. Esta disciplina tiene como objetivo estudiar la forma en que la gente de diferentes orígenes culturales se comunica entre sí. Se encarga también de producir algunos lineamientos que permitan esta comunicación intercultural.
Choque cultural
Es un término utilizado para describir la ansiedad y los sentimientos (de sorpresa, desorientación, confusión, etc.) causados en un individuo por el contacto con un medio social totalmente distinto, por ejemplo en otro país.
Se relaciona frecuentemente con la incapacidad de asimilar la nueva cultura, creando dificultades en saber que es apropiado y que no. Frecuentemente se combina con un fuerte rechazo (moral o estético) a ciertos aspectos de la cultura ajena.
La interculturalidad se refiere a la interacción entre culturas, de una forma respetuosa, horizontal y sinérgica, donde se concibe que ningún grupo cultural está por encima del otro, favoreciendo en todo momento la integración y convivencia de ambas partes.
En las relaciones interculturales se establece una relación basada en el respeto a la diversidad y el enriquecimiento mutuo; sin embargo no es un proceso exento de conflictos, estos se resuelven mediante el respeto, el dialogo, la escucha mutua, la concertación y la sinergia.
Concepto
Por supuesto, la interculturalidad está sujeta a variables como: diversidad, definición del concepto de cultura, obstáculos comunicativos como la lengua, políticas poco integristas de los Estados, jerarquizaciones sociales marcadas, sistemas económicos exclusionistas, etc. Es decir que la interculturalidad se ha utilizado para la investigación en problemas comunicativos entre personas de diferentes culturas y en la discriminación de etnias, principalmente.
Otros ámbitos de los estudios interculturales son aplicados en el ámbito de la educación, los estudios de mercado y su aplicación en el diseño de políticas en Salud. Según Almaguer, Vargas y Garcia (2007), la interculturalidad del siglo XXI tiene referentes precisos en los modelos de comunicación mediada en los Estados Unidos en la década de los 50´s, los modelos de comunicación intercultural y migración en España y la integración Europea, cuyo prinicipal teórico es Miquel Rodrigo Alsina, investigador de la comunicación en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Otro elemento presente en los modelos y los procesos de gestión intercultural, son los procesos de gestión autonómica de los pueblos indígenas en Nicaragüa de la Costa Atlántica, la lucha de los pueblos Mapuches en Chile y las poblaciones indígenas en Bolivia, que bajo un enfoque intercultural autonómico han sido plantedos por estudiosas como Myrna Cunninham y Alta Hooker. Según el sociólogo y antropólogo Tomás R. Austin Millán "La interculturalidad se refiere a la interacción comunicativa que se produce entre dos o más grupos humanos de diferente cultura.
Interculturalidad interpersonal
También podemos hablar de interculturalidad interpersonal, que es la que sucede en un contacto directo entre personas de diferentes culturas y de interculturalidad mediada, que es aquella que se realiza a través de algún medio electrónico como la radio, la televisión o internet. Para Alsina, "La comunicación intercultural es un ámbito privilegiado para resaltar las interrelaciones entre la comunicación interpersonal y la mediada".
Evolución histórica
Muchas personas luchan por borrar las fronteras de las naciones, de las lenguas, de las discriminaciones raciales o culturales y por otro lado, muchas otras personas luchan por marcar esas diferencias con guerras y políticas económicas en desigualdad de condiciones.
Objetivos
Razón por la cual la interculturalidad es hoy más importante que nunca, para enriquecernos, para crecer, para unirnos cooperativamente, para ser más flexibles, tolerantes y eficaces en nuestra comunicación y por ende, en nuestra relación con otros, y finalmente, y lo más importante, para liberarnos del miedo a lo diferente, a lo sencillamente desconocido.
Citas
Fragmentos de texto extraídos del artículo "La comunicación intercultural" de Miquel Rodrigo Alsina:
Toda cultura es básicamente pluricultural. Es decir, se ha ido formando, y se sigue formando, a partir de los contactos entre distintas comunidades de vidas que aportan sus modos de pensar, sentir y actuar.
Evidentemente los intercambios culturales no tendrán todos las mismas características y efectos. Pero es a partir de estos contactos que se produce el mestizaje cultural, la hibridación cultural...
- Una cultura no evoluciona si no es a través del contacto con otras culturas. Pero los contactos entre culturas pueden tener características muy diversas. En la actualidad se apuesta por la interculturalidad que supone una relación respetuosa entre culturas.
- Mientras que el concepto "pluricultural" sirve para caracterizar una situación, la interculturalidad describe una relación entre culturas. Aunque, de hecho, hablar de relación intercultural es una redundancia, quizás necesaria, porque la interculturalidad implica, por definición, interacción.
- No hay culturas mejores y ni peores. Evidentemente cada cultura puede tener formas de pensar, sentir y actuar en las que determinados grupos se encuentren en una situación de discriminación.
Pero si aceptamos que no hay una jerarquía entre las culturas estaremos postulando el principio ético que considera que todas las culturas son igualmente dignas y merecedoras de respeto. Esto significa, también, que la única forma de comprender correctamente a las culturas es interpretar sus manifestaciones de acuerdo con sus propios criterios culturales.
Aunque esto no debe suponer eliminar nuestro juicio crítico, pero si que supone inicialmente dejarlo en suspenso hasta que no hayamos entendido la complejidad simbólica de muchas de las prácticas culturales.
Se trata de intentar moderar un inevitable etnocentrismo que lleva a interpretar las prácticas culturales ajenas a partir de los criterios de la cultura del -la persona- interpretante.
Actitudes
La interculturalidad se consigue a través de tres actitudes básicas:
• Visión dinámica de las culturas
• Considerando que las relaciones cotidianas se producen a través de la comunicación.
• Construcción de una amplia ciudadanía, sólo aceptada con la igualdad de derechos como ciudadanos..
Etapas
El enfoque intercultural tiene tres etapas:
• Negociación: es la simbiosis. Compresiones y avenencias necesarias para evitar la confrontación
• Penetración: salirse del lugar de uno, para tomar el punto de vista del otro.
• Descentralización: perspectiva en la que nos alejamos de uno mismo, a través de una reflexión de sí mismo.
COMUNCICACIONINTERCULTURAL
Es una combinación de diferentes disciplinas. Entre estas se incluyen la antropología, los estudios culturales, la psicología y la comunicación. Esta disciplina tiene como objetivo estudiar la forma en que la gente de diferentes orígenes culturales se comunica entre sí. Se encarga también de producir algunos lineamientos que permitan esta comunicación intercultural.
Choque cultural
Es un término utilizado para describir la ansiedad y los sentimientos (de sorpresa, desorientación, confusión, etc.) causados en un individuo por el contacto con un medio social totalmente distinto, por ejemplo en otro país.
Se relaciona frecuentemente con la incapacidad de asimilar la nueva cultura, creando dificultades en saber que es apropiado y que no. Frecuentemente se combina con un fuerte rechazo (moral o estético) a ciertos aspectos de la cultura ajena.
Ciberculturas
Por: CINDY SILVA SANCHEZ, JULIETH ALVIS y JUAN SEBASTIAN DE LA OSSA
El término "cibercultura" es utilizado por diversos autores para agrupar una serie de fenómenos culturales contemporáneos ligados principal, aunque no únicamente, al profundo impacto que han venido ejerciendo las tecnologías digitales de la información y la comunicación sobre aspectos tales como la realidad, el espacio, el
tiempo, el hombre mismo y sus relaciones sociales.
El interés por la cibercultura es tan grande en nuestros tiempos que prácticamente estamos viviendo el surgimiento de un nuevo campo de estudio en el que convergen sociólogos, antropólogos, técnicos, filósofos, comunicadores, artistas, educadores e investigadores de otras disciplinas con un mismo interés: aprehender en su misma actualidad la reconfiguración de una realidad social y cultural afectada por la aparición y auge de las llamadas nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
la relación existente entre Cultura y Cibercultura como una parte de lo que podemos denominar "Cultura Universal", que daría cabida a todos los diferentes matices existentes en la actualidad en el mundo.
Cuando intentamos definir y comparar cualquier Cultura es fundamental tener muy en cuenta las siguientes características:
La Cultura se transmite de generación en generación. Es fundamental en esta primera característica delimitar el concepto de generación tal y como lo podemos considerar dentro del ciberespacio. La "vida" de Internet, entendiendo como vida el tiempo que ha estado más o menos accesible al gran público, es de unos veinte años, periodo que representa en la vida real casi una generación. La "vida", pero, "dentro" del Ciberespacio transcurre a otro ritmo mucho más acelerado de lo que puede transcurrir fuera de él.
Es por ello que una generación en términos del Ciberespacio transcurre en un periodo mucho más corto. Podemos hablar de unos cuatro o cinco años por generación. Sin embargo, este paralelismo puede tener algunos puntos discutibles uno de ellos se produce al comparar el número de generaciones que pueden convivir a la vez. Vemos que fuera del ciberespacio no acostumbran a convivir más de tres generaciones a la vez, en el Ciberespacio podrán coincidir más de diez. La mecánica de la transmisión de conocimientos acostumbra a ser de una generación a su inmediatamente inferior, o a lo sumo a la siguiente.
En el Ciberespacio, el proceso de transmisión de conocimientos no tiene por que seguir ningún tipo de esquema determinado. Esta posibilidad proporciona un mayor enriquecimiento Cultural al compararse diferentes puntos de vista y grados de conocimiento, con muy pocas probabilidades de que este conocimiento pueda perderse durante dicho proceso. Este último factor, el intercambio transgeneracional, salvo contados conflictos, aporta un gran valor añadido y más si se ve favorecido por las grandes facilidades de intercambio de información que nos ofrece el Ciberespacio.
En el momento de hacer un análisis del proceso de transmisión de conocimientos, nos encontramos con la enorme ventaja de tener a todas las generaciones "delante" de nosotros, ventaja que por otro lado quisieran tener todos los antropólogos Culturales cuando inician cualquiera de sus estudios.
De bien pequeño, toda persona, mediante el aprendizaje, tanto de manera consciente como de manera inconsciente y a través de la interacción con los demás miembros de su entorno, realiza el denominado proceso de endoculturación o integración Cultural de un miembro a su propia Cultura, proceso clave dentro del aprendizaje en el Ciberespacio.
Para poder analizar correctamente el posible impacto cultural en el Ciberespacio hemos de tener en cuenta aspectos tan importantes como el Espacio Personal. Cada Cultura tiene un espacio físico personal diferenciado. Los primeros y más visibles "desarreglos" Culturales se producen en este campo, cuando Internet, y de alguna manera, unifica estas posibles diferencias. Cuando hablamos de Espacio Personal, estamos hablando de un concepto que hace referencia a un espacio físico.
Lo podemos asociar al espacio mínimo vital que cada cultura considera necesario para relacionarse de manera normal y fluida con los demás. Si nos trasladamos al ámbito del Ciberespacio, este factor desaparece debido a la inexistencia del contacto físico. Tendríamos que analizar más profundamente si esta carencia viene compensada por los distintos matices y registros en el área del lenguaje escrito. Si de alguna manera esta posible proximidad o lejanía viene reflejada de manera verbal.
La Cultura es simbólica. El antropólogo Leslie White, definió a la Cultura como "un continuum extrasomático (no genético, no corporal) y temporal de cosas y hechos dependientes de la simbolización... La Cultura consiste en herramientas, utensilios, vestimenta, ornamentos, costumbres, instituciones, creencias, rituales, juegos, obras de arte, lenguaje, etc."
Más adelante White nos dice que el origen de la Cultura se produjo en el momento que el hombre adquirió la capacidad de simbolizar o "de originar libre y arbitrariamente y dotar a la vez de significado una cosa o hecho, y, correspondientemente, (...) captar y apreciar tal significado". Entendemos como símbolo algo verbal o no verbal, inmerso dentro de una determinada Cultura o lenguaje.
Podemos considerar como símbolos más utilizados en Internet a los Iconos. Su iconografía es uno de los factores más determinantes dentro del Ciberespacio. Esta iconografía ayuda a unificar a la llamada Cibercultura de manera muy similar a lo que sucede internacionalmente con las señales de tráfico. Todo el mundo, dentro del Ciberespacio, conoce perfectamente el significado de cada uno de sus símbolos.
También podemos citar el caso de los denominados Emoticons o símbolos utilizados por los internautas para expresar su estado de ánimo en momentos y entornos en que se produce una relación más directa entre interlocutores, como es el caso del correo electrónico y de los denominados Chats o conversaciones en tiempo real.
Cuando hablamos del papel de la naturaleza sobre la misma Cultura, en el caso concreto del Ciberespacio este factor es inexistente o por lo menos inapreciable. En este punto es mucha la similitud con el mundo real, la Cultura está por "encima" de la naturaleza, esta ejerce su influencia pero es al final la Cultura quien marcará sus límites.
Analizando las posibles consecuencias que puede tener el entorno natural sobre la evolución más o menos rápida de un país o región dentro del Ciberespacio, es muy posible que un país frío tenga muchas más posibilidades de explotar sus sistemas de comunicación vía telemática que otro con un clima más mediterráneo. Como también parten con ventaja los lugares más recónditos e incomunicados, pero estas características pueden verse compensadas o incrementadas por otras Culturalmente o económicamente más determinantes.
No podemos pasar por alto, el aspecto totalizador de la Cultura. La antropología considera que la Cultura lo abarca todo. Aparece en este punto una contradicción cuando la comparamos al concepto Cibercultura. Podría considerarse pues, que la interacción que se produce entre los hombres y las máquinas, y en este caso concreto a través de terminales y pcs, forma parte de la propia Cultura. ¿Por qué tendríamos que diferenciar esta interacción de la que pueden tenerse con otro tipo de máquinas o tecnologías? Una respuesta quizás sería que detrás de estas máquinas existe una relación y una comunicación entre diferentes personas.
Pero este tipo de relación también se produce, de alguna manera, en el caso de la telefonía y en ningún momento se ha hablado de la TelefonoCultura o de la Cultura de la Telefonía. Hemos de considerar también, que mediante el teléfono solo se produce una transmisión de voz mientras que en el Ciberespacio convergen más componentes como son la posibilidad de transmitir a la vez voz e imagen, aspectos que lo enriquecen comunicativamente mucho más.
La Cultura es compartida. La Cultura se transmite a través de los grupos a los que se pertenece que son los encargados del proceso de enculturación. El sentimiento de pertenecer a un grupo está claramente marcado dentro del ámbito propio del Ciberespacio. Los cibernautas se sienten ligados e identificados a los demás miembros de esta comunidad y mucho más cuando hablamos de comunidades o grupos de interés o discusión formados dentro del mismo ciberespacio.
Como base donde poder establecer comparaciones con las llamadas Culturas tradicionales, seria conveniente partir del concepto valores centrales, teniéndolos a estos como claves y básicos. Estos valores centrales integran cada Cultura y ayudan a distinguirla de otras. ¿Cuáles son estos Valores Centrales en el Ciberespacio? Pocos son los estudios fiables realizados sobre la Cultura del Ciberespacio y ninguno con carácter reciente pero consideraré como claves los siguientes:
Individualismo. Esta es una característica muy asumida por todos los círculos afines al Ciberespacio, aunque últimamente se han levantado algunas voces contradiciendo esta mayoritaria opinión. No deja de ser contradictorio que un proceso que de alguna manera ha logrado revolucionar al mundo de las comunicaciones, sea considerado como paradigma del individualismo y la incomunicación.
El valor de la Iniciativa. "Todo es posible si uno se lo propone". Estaríamos hablando de la reedición del llamado Sueño Americano. El valor de la Iniciativa está directamente relacionado con la posibilidad de un enriquecimiento económico rápido, "todos tenemos la posibilidad de hacernos ricos". Valor por otro lado estrechamente vinculado con el anteriormente comentado del individualismo.
Llegado a este punto, quiero resaltar el origen de la ideología que puede estar detrás del nacimiento de la Cibercultura. Hemos de partir de Estados Unidos de América, país donde nació Internet y donde más peso específico ha ganado la idea de un nuevo espacio para la Cultura dentro de él. Tanto estas características que he destacado como las que comentaré seguidamente, se ven muy reflejadas en lo que Barbrook y Cameron han llamado Ideología Californiana.
Esta ideología aparece al producirse una alianza espontanea de escritores, hackers, capitalistas y artistas de la Costa Oeste de los Estados Unidos y ha conseguido definir una ortodoxia heterogénea para la naciente era de la información. Esta nueva fe ha emergido de una extraña fusión entre la bohemia Cultural de San Francisco y la industria de tecnología punta del Valle del Silicio. Promovida en revistas, libros, programas de televisión, sitios web, grupos de discusión de Usenet y conferencias de la Red, la Ideología Californiana combina, de forma promiscua, el espíritu despreocupado de los hippies y el ardor empresarial de los yuppies.
Esta amalgama de realidades opuestas ha sido posible gracias a una profunda fe en el potencial emancipatorio de las nuevas tecnologías de la información. "Esta visión optimista del futuro ha sido abrazada de forma entusiasta por informáticos tecnófilos (nerds), estudiantes holgazanes, capitalistas innovadores, activistas sociales, académicos modernos, burócratas futuristas y políticos oportunistas a lo largo y ancho de los Estados Unidos".
Igualdad de Oportunidades. Este "socialismo tecnológico" se da solamente sobre el papel ya que los condicionantes económicos previos son determinantes en el Ciberespacio. Aquí queda clara la vinculación con la ya citada Ideología Californiana, donde subyacen principios y premisas defendidas por los Hippies de la década de los sesenta, muchos de los cuales en la actualidad ocupan cargos de relevancia, tanto en el ámbito político como en el económico.
Liberalismo Político. Este punto lo vemos reflejado en la práctica por la solicitud de no intervención de las instituciones públicas y así impedir que estas marquen las pautas de funcionamiento dentro del Ciberespacio. Se rechaza cualquier tipo de traba que la ley pueda poner. Se propugna la no-existencia de fronteras ni límites jurisdiccionales. Se detecta también una clara tendencia a la uniformización idiomática teniendo como lengua "Franca" al Inglés. Se rompe claramente con la premisa de la igualdad ya que las demás lenguas parten con grandes desventajas.
Y finalmente destacaría un alto índice de "religiosidad", entendiendo esta religiosidad como una fe hacia la ciencia y la tecnología. A través de ella podremos obtener o acceder a todo, son la "puerta" hacia un futuro mejor. Es el dominio de los denominados Integrados frente a los Apocalípticos.
Es a partir de estos valores centrales que podremos establecer paralelismos y comprobaciones con otras de las llamadas Culturas tradicionales.
CONCLUSIONES
Las primeras utilizan el Ciberespacio meramente como un espacio de comunicación a la vez que como una herramienta para esta comunicación.
Este grupo de personas, me atrevería a decir que son la mayoría, no comulgan con ningún tipo de distinción o separación respecto a su ámbito cultural concreto en el momento en que navegan por el Ciberespacio. Existe una convivencia entre sus hábitos culturales y los que imponen de alguna manera Internet.
La otra tipología sería la de los que su estilo de vida viene marcado por Internet. A estas personas, que se las puede clasificar claramente como grupo. Tienen como principales precursores a determinados medios de comunicación, tanto dentro como fuera del Ciberespacio, que los aglutinan y cohesionan.
El ejemplo más claro de ello lo tenemos en la revista Wired, revista editada en San Francisco. Son sus principales ideólogos el ya fallecido profesor Marshall McLuhan y el "gurú" del Ciberespacio Nicholas Negroponte, a la vez que habitual colaborador.
Esta revista encarna y dirige el proceso de creación y generación de una cibercultura.
Centrándonos pues en este segundo grupo de personas podemos decir que dentro del Ciberespacio existen suficientes características como para poder afirmar que estamos delante de un proceso de creación de una nueva cultura.
Sin embargo, esto no llega a cumplirse, si entendemos como nueva cultura una de características únicas y claramente diferenciadas de cualquier otra ya existente, ya que al analizar los valores centrales de esta supuesta nueva cultura, nos encontramos que es la réplica de la anteriormente mencionada Ideología Californiana.
Esta ideología nacida en los Estados Unidos de América, reproduce muchas de las propias características de la cultura norteamericana. Exagerando y incidiendo mucho más en algunos puntos clave y característicos de esta.
Estamos seguramente en un momento clave para reorientar este proceso y hacer que todas las culturas, como tales, tenga su presencia en el Ciberespacio, sin tener que renunciar a valores básicos de ella. Ninguna cultura puede imponer criterios o restricciones a otra por minoritaria que esta sea.
El Ciberespacio tiene que ser un espacio abierto a todas y cada una de las culturas del mundo, aprovechando así toda la energía que ellas transmiten. Hemos de rechazar el concepto de cibercultura si detrás de el se escudan criterios y postulados unidireccionales y excluyentes.
Quizá a partir de ahora tendríamos que empezar a hablar de Ciberculturas en plural. Estaremos, entonces, delante de un verdadero espacio abierto a todo el MUNDO
El término "cibercultura" es utilizado por diversos autores para agrupar una serie de fenómenos culturales contemporáneos ligados principal, aunque no únicamente, al profundo impacto que han venido ejerciendo las tecnologías digitales de la información y la comunicación sobre aspectos tales como la realidad, el espacio, el
tiempo, el hombre mismo y sus relaciones sociales.
El interés por la cibercultura es tan grande en nuestros tiempos que prácticamente estamos viviendo el surgimiento de un nuevo campo de estudio en el que convergen sociólogos, antropólogos, técnicos, filósofos, comunicadores, artistas, educadores e investigadores de otras disciplinas con un mismo interés: aprehender en su misma actualidad la reconfiguración de una realidad social y cultural afectada por la aparición y auge de las llamadas nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
la relación existente entre Cultura y Cibercultura como una parte de lo que podemos denominar "Cultura Universal", que daría cabida a todos los diferentes matices existentes en la actualidad en el mundo.
Cuando intentamos definir y comparar cualquier Cultura es fundamental tener muy en cuenta las siguientes características:
La Cultura se transmite de generación en generación. Es fundamental en esta primera característica delimitar el concepto de generación tal y como lo podemos considerar dentro del ciberespacio. La "vida" de Internet, entendiendo como vida el tiempo que ha estado más o menos accesible al gran público, es de unos veinte años, periodo que representa en la vida real casi una generación. La "vida", pero, "dentro" del Ciberespacio transcurre a otro ritmo mucho más acelerado de lo que puede transcurrir fuera de él.
Es por ello que una generación en términos del Ciberespacio transcurre en un periodo mucho más corto. Podemos hablar de unos cuatro o cinco años por generación. Sin embargo, este paralelismo puede tener algunos puntos discutibles uno de ellos se produce al comparar el número de generaciones que pueden convivir a la vez. Vemos que fuera del ciberespacio no acostumbran a convivir más de tres generaciones a la vez, en el Ciberespacio podrán coincidir más de diez. La mecánica de la transmisión de conocimientos acostumbra a ser de una generación a su inmediatamente inferior, o a lo sumo a la siguiente.
En el Ciberespacio, el proceso de transmisión de conocimientos no tiene por que seguir ningún tipo de esquema determinado. Esta posibilidad proporciona un mayor enriquecimiento Cultural al compararse diferentes puntos de vista y grados de conocimiento, con muy pocas probabilidades de que este conocimiento pueda perderse durante dicho proceso. Este último factor, el intercambio transgeneracional, salvo contados conflictos, aporta un gran valor añadido y más si se ve favorecido por las grandes facilidades de intercambio de información que nos ofrece el Ciberespacio.
En el momento de hacer un análisis del proceso de transmisión de conocimientos, nos encontramos con la enorme ventaja de tener a todas las generaciones "delante" de nosotros, ventaja que por otro lado quisieran tener todos los antropólogos Culturales cuando inician cualquiera de sus estudios.
De bien pequeño, toda persona, mediante el aprendizaje, tanto de manera consciente como de manera inconsciente y a través de la interacción con los demás miembros de su entorno, realiza el denominado proceso de endoculturación o integración Cultural de un miembro a su propia Cultura, proceso clave dentro del aprendizaje en el Ciberespacio.
Para poder analizar correctamente el posible impacto cultural en el Ciberespacio hemos de tener en cuenta aspectos tan importantes como el Espacio Personal. Cada Cultura tiene un espacio físico personal diferenciado. Los primeros y más visibles "desarreglos" Culturales se producen en este campo, cuando Internet, y de alguna manera, unifica estas posibles diferencias. Cuando hablamos de Espacio Personal, estamos hablando de un concepto que hace referencia a un espacio físico.
Lo podemos asociar al espacio mínimo vital que cada cultura considera necesario para relacionarse de manera normal y fluida con los demás. Si nos trasladamos al ámbito del Ciberespacio, este factor desaparece debido a la inexistencia del contacto físico. Tendríamos que analizar más profundamente si esta carencia viene compensada por los distintos matices y registros en el área del lenguaje escrito. Si de alguna manera esta posible proximidad o lejanía viene reflejada de manera verbal.
La Cultura es simbólica. El antropólogo Leslie White, definió a la Cultura como "un continuum extrasomático (no genético, no corporal) y temporal de cosas y hechos dependientes de la simbolización... La Cultura consiste en herramientas, utensilios, vestimenta, ornamentos, costumbres, instituciones, creencias, rituales, juegos, obras de arte, lenguaje, etc."
Más adelante White nos dice que el origen de la Cultura se produjo en el momento que el hombre adquirió la capacidad de simbolizar o "de originar libre y arbitrariamente y dotar a la vez de significado una cosa o hecho, y, correspondientemente, (...) captar y apreciar tal significado". Entendemos como símbolo algo verbal o no verbal, inmerso dentro de una determinada Cultura o lenguaje.
Podemos considerar como símbolos más utilizados en Internet a los Iconos. Su iconografía es uno de los factores más determinantes dentro del Ciberespacio. Esta iconografía ayuda a unificar a la llamada Cibercultura de manera muy similar a lo que sucede internacionalmente con las señales de tráfico. Todo el mundo, dentro del Ciberespacio, conoce perfectamente el significado de cada uno de sus símbolos.
También podemos citar el caso de los denominados Emoticons o símbolos utilizados por los internautas para expresar su estado de ánimo en momentos y entornos en que se produce una relación más directa entre interlocutores, como es el caso del correo electrónico y de los denominados Chats o conversaciones en tiempo real.
Cuando hablamos del papel de la naturaleza sobre la misma Cultura, en el caso concreto del Ciberespacio este factor es inexistente o por lo menos inapreciable. En este punto es mucha la similitud con el mundo real, la Cultura está por "encima" de la naturaleza, esta ejerce su influencia pero es al final la Cultura quien marcará sus límites.
Analizando las posibles consecuencias que puede tener el entorno natural sobre la evolución más o menos rápida de un país o región dentro del Ciberespacio, es muy posible que un país frío tenga muchas más posibilidades de explotar sus sistemas de comunicación vía telemática que otro con un clima más mediterráneo. Como también parten con ventaja los lugares más recónditos e incomunicados, pero estas características pueden verse compensadas o incrementadas por otras Culturalmente o económicamente más determinantes.
No podemos pasar por alto, el aspecto totalizador de la Cultura. La antropología considera que la Cultura lo abarca todo. Aparece en este punto una contradicción cuando la comparamos al concepto Cibercultura. Podría considerarse pues, que la interacción que se produce entre los hombres y las máquinas, y en este caso concreto a través de terminales y pcs, forma parte de la propia Cultura. ¿Por qué tendríamos que diferenciar esta interacción de la que pueden tenerse con otro tipo de máquinas o tecnologías? Una respuesta quizás sería que detrás de estas máquinas existe una relación y una comunicación entre diferentes personas.
Pero este tipo de relación también se produce, de alguna manera, en el caso de la telefonía y en ningún momento se ha hablado de la TelefonoCultura o de la Cultura de la Telefonía. Hemos de considerar también, que mediante el teléfono solo se produce una transmisión de voz mientras que en el Ciberespacio convergen más componentes como son la posibilidad de transmitir a la vez voz e imagen, aspectos que lo enriquecen comunicativamente mucho más.
La Cultura es compartida. La Cultura se transmite a través de los grupos a los que se pertenece que son los encargados del proceso de enculturación. El sentimiento de pertenecer a un grupo está claramente marcado dentro del ámbito propio del Ciberespacio. Los cibernautas se sienten ligados e identificados a los demás miembros de esta comunidad y mucho más cuando hablamos de comunidades o grupos de interés o discusión formados dentro del mismo ciberespacio.
Como base donde poder establecer comparaciones con las llamadas Culturas tradicionales, seria conveniente partir del concepto valores centrales, teniéndolos a estos como claves y básicos. Estos valores centrales integran cada Cultura y ayudan a distinguirla de otras. ¿Cuáles son estos Valores Centrales en el Ciberespacio? Pocos son los estudios fiables realizados sobre la Cultura del Ciberespacio y ninguno con carácter reciente pero consideraré como claves los siguientes:
Individualismo. Esta es una característica muy asumida por todos los círculos afines al Ciberespacio, aunque últimamente se han levantado algunas voces contradiciendo esta mayoritaria opinión. No deja de ser contradictorio que un proceso que de alguna manera ha logrado revolucionar al mundo de las comunicaciones, sea considerado como paradigma del individualismo y la incomunicación.
El valor de la Iniciativa. "Todo es posible si uno se lo propone". Estaríamos hablando de la reedición del llamado Sueño Americano. El valor de la Iniciativa está directamente relacionado con la posibilidad de un enriquecimiento económico rápido, "todos tenemos la posibilidad de hacernos ricos". Valor por otro lado estrechamente vinculado con el anteriormente comentado del individualismo.
Llegado a este punto, quiero resaltar el origen de la ideología que puede estar detrás del nacimiento de la Cibercultura. Hemos de partir de Estados Unidos de América, país donde nació Internet y donde más peso específico ha ganado la idea de un nuevo espacio para la Cultura dentro de él. Tanto estas características que he destacado como las que comentaré seguidamente, se ven muy reflejadas en lo que Barbrook y Cameron han llamado Ideología Californiana.
Esta ideología aparece al producirse una alianza espontanea de escritores, hackers, capitalistas y artistas de la Costa Oeste de los Estados Unidos y ha conseguido definir una ortodoxia heterogénea para la naciente era de la información. Esta nueva fe ha emergido de una extraña fusión entre la bohemia Cultural de San Francisco y la industria de tecnología punta del Valle del Silicio. Promovida en revistas, libros, programas de televisión, sitios web, grupos de discusión de Usenet y conferencias de la Red, la Ideología Californiana combina, de forma promiscua, el espíritu despreocupado de los hippies y el ardor empresarial de los yuppies.
Esta amalgama de realidades opuestas ha sido posible gracias a una profunda fe en el potencial emancipatorio de las nuevas tecnologías de la información. "Esta visión optimista del futuro ha sido abrazada de forma entusiasta por informáticos tecnófilos (nerds), estudiantes holgazanes, capitalistas innovadores, activistas sociales, académicos modernos, burócratas futuristas y políticos oportunistas a lo largo y ancho de los Estados Unidos".
Igualdad de Oportunidades. Este "socialismo tecnológico" se da solamente sobre el papel ya que los condicionantes económicos previos son determinantes en el Ciberespacio. Aquí queda clara la vinculación con la ya citada Ideología Californiana, donde subyacen principios y premisas defendidas por los Hippies de la década de los sesenta, muchos de los cuales en la actualidad ocupan cargos de relevancia, tanto en el ámbito político como en el económico.
Liberalismo Político. Este punto lo vemos reflejado en la práctica por la solicitud de no intervención de las instituciones públicas y así impedir que estas marquen las pautas de funcionamiento dentro del Ciberespacio. Se rechaza cualquier tipo de traba que la ley pueda poner. Se propugna la no-existencia de fronteras ni límites jurisdiccionales. Se detecta también una clara tendencia a la uniformización idiomática teniendo como lengua "Franca" al Inglés. Se rompe claramente con la premisa de la igualdad ya que las demás lenguas parten con grandes desventajas.
Y finalmente destacaría un alto índice de "religiosidad", entendiendo esta religiosidad como una fe hacia la ciencia y la tecnología. A través de ella podremos obtener o acceder a todo, son la "puerta" hacia un futuro mejor. Es el dominio de los denominados Integrados frente a los Apocalípticos.
Es a partir de estos valores centrales que podremos establecer paralelismos y comprobaciones con otras de las llamadas Culturas tradicionales.
CONCLUSIONES
Las primeras utilizan el Ciberespacio meramente como un espacio de comunicación a la vez que como una herramienta para esta comunicación.
Este grupo de personas, me atrevería a decir que son la mayoría, no comulgan con ningún tipo de distinción o separación respecto a su ámbito cultural concreto en el momento en que navegan por el Ciberespacio. Existe una convivencia entre sus hábitos culturales y los que imponen de alguna manera Internet.
La otra tipología sería la de los que su estilo de vida viene marcado por Internet. A estas personas, que se las puede clasificar claramente como grupo. Tienen como principales precursores a determinados medios de comunicación, tanto dentro como fuera del Ciberespacio, que los aglutinan y cohesionan.
El ejemplo más claro de ello lo tenemos en la revista Wired, revista editada en San Francisco. Son sus principales ideólogos el ya fallecido profesor Marshall McLuhan y el "gurú" del Ciberespacio Nicholas Negroponte, a la vez que habitual colaborador.
Esta revista encarna y dirige el proceso de creación y generación de una cibercultura.
Centrándonos pues en este segundo grupo de personas podemos decir que dentro del Ciberespacio existen suficientes características como para poder afirmar que estamos delante de un proceso de creación de una nueva cultura.
Sin embargo, esto no llega a cumplirse, si entendemos como nueva cultura una de características únicas y claramente diferenciadas de cualquier otra ya existente, ya que al analizar los valores centrales de esta supuesta nueva cultura, nos encontramos que es la réplica de la anteriormente mencionada Ideología Californiana.
Esta ideología nacida en los Estados Unidos de América, reproduce muchas de las propias características de la cultura norteamericana. Exagerando y incidiendo mucho más en algunos puntos clave y característicos de esta.
Estamos seguramente en un momento clave para reorientar este proceso y hacer que todas las culturas, como tales, tenga su presencia en el Ciberespacio, sin tener que renunciar a valores básicos de ella. Ninguna cultura puede imponer criterios o restricciones a otra por minoritaria que esta sea.
El Ciberespacio tiene que ser un espacio abierto a todas y cada una de las culturas del mundo, aprovechando así toda la energía que ellas transmiten. Hemos de rechazar el concepto de cibercultura si detrás de el se escudan criterios y postulados unidireccionales y excluyentes.
Quizá a partir de ahora tendríamos que empezar a hablar de Ciberculturas en plural. Estaremos, entonces, delante de un verdadero espacio abierto a todo el MUNDO
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